La Semana Santa es un período de alto consumo de pescado en Colombia, con una amplia variedad de especies que satisfacen los gustos y tradiciones culinarias de diferentes regiones. Desde mojarras hasta bagres, cachamas y pescado seco, la demanda se dispara durante esta temporada religiosa.
Según proyecciones del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), se estima que la comercialización de pescado durante Semana Santa alcanzará entre 28.000 y 30.000 toneladas en Colombia, con un aumento de consumo que puede llegar hasta un 50% con respecto a otros períodos del año.
El mercado ofrece una amplia gama de opciones, desde especies locales como la mojarra y el bocachico hasta importaciones como el filete de basa. Aunque la mojarra sigue siendo una de las preferidas en lugares como Corabastos debido a su precio accesible, otras especies como el pargo rojo y el salmón también ganan terreno entre los consumidores.
En regiones como la Amazonía colombiana, la oferta de pescado es especialmente rica durante todo el año. En ciudades como Mitú y Leticia, se pueden encontrar especies como el guaracú y el pirarucú, respectivamente, que son parte integral de la dieta local. Además, las tradiciones culinarias varían, desde el pescado moqueado hasta el asado envuelto en hojas de plátano.
Con una oferta diversa y una tradición arraigada, la Semana Santa en Colombia se vive con una mezcla de religiosidad y gastronomía. Desde las costas hasta las selvas amazónicas, el pescado es el protagonista de esta temporada, ofreciendo a los colombianos una variedad de sabores y experiencias culinarias únicas.










