Un potente terremoto de magnitud 5,9 ha sacudido la provincia de Gansu, en China, dejando un saldo parcial de 118 personas fallecidas y alrededor de 400 heridas. El sismo también afectó la provincia vecina de Qinghai, donde se reportaron 13 fallecidos y 20 desaparecidos en la ciudad de Haidong.
Los equipos de rescate se encuentran en una intensa búsqueda de sobrevivientes entre los escombros de los edificios que colapsaron debido al terremoto. La falta de lluvias y las prolongadas sequías asociadas con el fenómeno de El Niño han complicado las labores de rescate, mientras que las bajas temperaturas han aumentado la urgencia de encontrar a las personas atrapadas.
El presidente Xi Jinping ha instado a realizar “todos los esfuerzos” en las tareas de búsqueda y socorro. Las autoridades provinciales se han desplazado a las zonas más afectadas, donde se han reportado cortes en los servicios de electricidad y agua. Más de 1.400 bomberos y rescatistas han sido desplegados en la zona, mientras que otros 1.600 permanecen en espera para brindar apoyo.
El terremoto, que tuvo su epicentro a 100 kilómetros al suroeste de la capital provincial, Lanzhou, fue seguido por varias réplicas y es el sismo con mayor número de víctimas en China desde 2014, cuando más de 600 personas murieron en un terremoto en la provincia sudoccidental de Yunnan.
Las autoridades están trabajando arduamente para brindar asistencia a los afectados y restablecer los servicios básicos en las áreas afectadas. Los terremotos son comunes en China, y el país ha enfrentado desafíos similares en el pasado, demostrando su capacidad para responder a estas emergencias.











