Los organizadores no supieron mantener el control sobre la actividad que tardó más de dos horas en comenzar y que en más de la mitad del trayecto el desorden fue lo que se vio sobre la carrera Quinta.
El desfile sampedrino del domingo 2 de julio, ha sido sin duda uno de los más desordenados de los últimos años en Ibagué. El evento comenzó más de dos horas después de lo previsto y solo pudo hacerse con normalidad hasta la calle 19, desde ahí comenzaron los inconvenientes porque la gente se tiró a la calle y no hubo pie de fuerza de la policía ni de la logística del evento que pudiera contener a la gente.
La estrategia de la Alcaldía de habilitar casi todo el trazado del desfile con palcos dejó a la gente sin posibilidad de ubicarse a ver la entretenida muestra y terminaron saltando las vallas para encontrar un lugar para ver.
La falta de policías suficientes impidió el control en el evento y antes que terminara el desfile comenzaron a presentarse riñas por doquier en diferentes sectores y la situación se salió del control.

El evento que se esperaba terminará hacia las 2 de la tarde, finalizó hacia las 5.30 cuando ya la ingesta de alcohol había hecho lo suyo. La gente salió a las calles impidiendo a las comparsas hacer sus presentaciones porque se metían para bailar con los artistas y nadie hizo presencia para controlar la situación.
“Muy desordenado, no se ven los grupos folclóricos. Hay demasiado desorden”, decían los asistentes al evento.
Los participantes de otros departamentos por su parte resaltaron que los asistentes a todos los eventos los recibieron con cariño y respeto y exaltaron la fiesta que da la oportunidad de apreciar las expresiones artísticas y culturales de todo el país.
“Espectacular, un evento maravilloso que tiene delegaciones de varias regiones del país y lo hermoso de este festival es la reunión de diferentes expresiones culturales, que es lo que lo hace diferente a otras manifestaciones del país, como una apropiación de la institucionalidad pero aquí se vive una fiesta nacional del folclor”, señaló Lola de Gómez, gestora Cultural del Tolima.
Algunas personas señalaron por su parte que interpondrán acciones populares para evitar que este tipo de hechos se vuelvan a presentar.











